Sunday, August 30, 2009

La flauta mágica.

No, no la de Mozart, si no la de Ian Anderson.

Yo conocí a Jethro Tull cuando mas o menos pisaba la mitad de mi vida, gracias a un grupo de circunstancias bastante fortuitas, las cuales compartiré con ustedes, mis siete u ocho web lectores, como para generar un poco de actividad en este blog, como quién dice, para hacer un poco de bulto.

Richard Casaña (¿Casagna?) era un compañero mío del secundario, sobreviviente de cáncer (a los 10 o 12 años), el tipo era muy piola y siempre andaba de buen humor. Yo supongo que el estaba un poco más avanzado que el resto de nosotros en eso de tomarse la vida con soda, ya que él probablemente si, se diera cuenta de que en esta vida estámos de prestado.

Este muchacho, era el orgulloso dueño de "La Historia del Rock", una enciclopedia en fascículos coleccionables que había sacado la revista Gente (?) y yo que ya era muy musiquero, un día se la manguié y el, de muy buena gana, me la prestó.

Del montón de bandas y solistas a que hacía mención la enciclopedia, había muchos que conocía y había otros que no. Por lo general si no conocía una banda, al leer el párrafo correspondiente me hacía una idea de como sonarían y de si estarían buenos o no. Esta era una época donde los mp3 no existían, Youtube mucho menos y si no tenías alguien que te prestara el cassette, te quedabas con las ganas.

Asi fui leyendo hasta que llegué al artículo sobre esta banda cuyo líder, tocaba una flauta traversa, y me sentí intrigado. Me pareció original e interesante. Fue entonces que lo curioso ocurrió.

Yo para ese entonces llevaba estudiando inglés algunos años y estando en cuarto una profesora puso un cassette durante un exámen. Era una música rara, yo nunca había escuchado algo así. Era como Rock, pero por ahí sonaba una flauta y la voz del tipo era como rasposa y parecía como viejo. Era algo que en San Carlos, Departamento de Maldonado, Uruguay no se escuchaba muy a menudo. Al leer el artículo, me dije a mi mismo, que indudablemente debían ser la misma banda.

A mi siguiente clase de inglés fui a la secretaría del instituto y pedí a ver si no me podían copiar los cassettes que la teacher había escuchado aquel día, muy gente la secretaria, cuyo nombre se me escapa (ya me acordé, Liz), me hizo el favor y así fue como llegué a tener, los álbumes "Heavy Horses" y "Songs from the wood" de Jethro Tull.

La otra coincidencia fue a través de Paula, ya estando en Montevideo y conversando de música. Ella sabe mucho, mucho, como ella siempre dijo, yo siempre he ido mas atrasado que ella en esta materia.

Resulta que hablando de Jethro, ella me dijo que una mujer que tenía una fotocopiadora (un kiosko con fotocopiadora y otras cosas) al otro lado de la calle de la facutad era gran fan de Tull. Ni que hablar que le pedi que me introdujera a la señora y era cierto. Esta persona, probablemente fuera la persona más instruida en todo lo referente a la banda. Ella participaba de un programa (en la X creo) donde era la autoridad en Tull e Ian Anderson, tanto así, que cuando el estuvo en Montevideo y un importante diario de la capital tenía que hacerle una entrevista, no vieron a nadie mejor calificada (a parte de que hablaba inglés) que a esta mujer. Si pudiera recordar su nombre, me encantaría homenajearla (de alguna manera) por esa devosión, pero bueno, los años pasan y mi memoria...en fin.

Así fue, como por azar, los conocí, pero la saga continúa, ya que ese vinilo de "Heavy Horses" que encontré usado en "Uncle Sam´s", suena mejor que nunca.



Sunday, August 16, 2009

A felicidade.

Uno de mis grandes descubrimientos en mi acercamiento a la música popular brasilera fue Vinicius y por extensión, Toquinho. Yo sé, estoy como Don Rodrigo Díaz de Carreras, descubriendo a estos dos cuando ya están más que descubiertos. De todas maneras, resulta maravilloso llegar a conocerlos, aunque como en el caso del "Adelantado" Don Rodrigo, sea un poquito tarde.

Sunday, August 9, 2009

El vinilo y yo, somos amigos.

No, no me refiero a la ropa de vinilo, si no a los discos. En mis no tan pocos años de vida, he escuchado música de muchas maneras y por muchos medios. Mis jornadas musicales empezaron por allá, a principios de los 80 con la pequeña colección de discos de mis padres, escuchando "Aquí está su disco" en Radio Montecarlo y un programa de Radio Oriental (antes de que existiera Omar Gutierrez) en el que iban por las calles de Montevideo, preguntándole a la gente que canción quería escuchar.

Después fui descubriendo la FM, empecé a grabar cassettes con lo que escuchaba en la radio y un nuevo despertar llegó, cuando aparecieron los CDs. Después vinieron mis años de pirata donde no había canción que se resistiera al kazaa y la red de gente tan inescrupulosa como yo, que ripeaba cuanto CD le cayera cerca.

Ahora con la edad y la nueva localización geográfica, me he tranquilizado, me he legalizado, me he en una forma, puesto más fino. Cuando quiero un mp3, por lo general lo compro en Amazon, si el álbum vale la pena, lo compro, no lo bajo, ahora me disgusta no tener el arte y el disco original, me jode tener que andar dando vueltas para conseguir un disco que me gusta, cuando puedo ir directamente y comprarlo. Yo creo que realmente me estoy volviendo viejo.

La cuestión, es que como todo es cíclico, ahora he vuelto al vinilo. "Mis" primeros vinilos fueron, el grandes éxitos de Dire Straits y "Benefit" de Jethro Tull. Estos los compre en Tristán Narvaja, hace unos buenos 10 años, pero como todo en Uruguay, funcionaban con algunos baches. Después que junte unos 10 o 15 en esa etapa, paré. Pasaron unos 8 años hasta que compre mi próximo disco de "pasta". "Portishead" de Portishead, 1997 original, nuevecito de paquete. Ese, fue el que realmente me volvió a enamorar del vinilo. Después más recientemente, conseguí unas joyitas usadas, Teaser and the Firecat de Cat Stevens y Heavy Horses de Jethro Tull, pero de lo que me dí cuenta, es que pudiendo elegir entre comprar un cd y comprar un disco nuevo, me quedo con el disco. Quienes saben (no yo) dicen que nada se compara la la calidez sonora de un disco y yo debo decir, que lo sublime que he escuchado de un vinilo, no lo he logrado de un cd o mp3. Ni que hablar de que la reedición en long play de los 4 discos originales de los Smiths, me han dado más que una buena excusa para elegir el formato grande antes que el chico y por si fuera poco, Morrissey sacó su último disco (Years of refusal) a principios de 2009 y tuvo la delicadeza de poner a la venta una versión grande también.

Por supuesto que en cuanto salga del gasto de los Smiths, me voy a comprar el "Lado oscuro de la luna" de Pink Floyd, ya que ahí es como que cuando ponés el disco, el living de tu casa viaja a los 70 y tenés a los 4 pintas, delirando alrededor tuyo, tirados, de la mente sobre la mesita ratona o cabeza abajo sobre el sofá, dejando que les vuelva un poco de sangre a la bocha.

Hay cierto romanticismo en el hecho de que cuando agarrás una carátula de un long play, tenés entre tus manos una obra de arte (en el caso de ciertos artistas), cuando me compre el Abbey Road, voy a tener a los 4 cruzando la calle, ahí entre mis manos en un tamaño respetable, le voy a poder ver los pies descalsos a Paul, o voy a poder ver la matricula del fusca al costado de la calle. No creo que Warhol, si hubiera tenido que trabajar en un cuadradito de 12 por 12 cmts. se hubiera siquiera gastado en dibujar algo para Velvet Underground.

Charly dentro de su locura, un dia dijo que a el le gustaba el vinilo más que el cd, porque le gustaba ver el disco girar. Son estas algunas de las razones por las que ese frágil, negrito y redondito objeto de deseo y yo, nos hemos vuelto a enamorar el uno del otro, pero las palabras no alcanzan, hay que sentirlo en carne propia. Los invito, se las dejo picando, para que la próxima vez que anden por una disquería de usado o por la feria, si ven una portada grande, no la desprecien, no la miren con desdén por ser más veterana, porque podrían estar, sin saberlo, a punto de enamorarse.

Friday, August 7, 2009

Dadá, realmente es nada...

Colaboré, lo vi crecer y bueno, ahora lo veo salir a la luz...

www.dadaesnada.blogspot.com